El 21 de octubre de 1805, frente a Cádiz, se lió la marimorena en forma de batalla naval épica. Trafalgar inmortalizó a los protagonistas batalla de Trafalgar que comandaron las flotas: británicos, franceses y españoles enfrentados en un duelo histórico.
Estos marinos famosos de la historia naval eran hombres brillantes que tomaban decisiones muy valientes, decisiones que resonarían durante siglos. Los comandantes en Trafalgar, eran de tres países, y cada uno tenía su propia forma de estrategia.
Almirante Horatio Nelson: el genio táctico británico
Nelson ya era una leyenda mucho antes de Trafalgar. Nelson nació en 1758 en Norfolk, Inglaterra. Fue almirante; perdió un ojo en Córcega y un brazo en Tenerife, pero ni con esas heridas, su espíritu flaqueó ni un segundo. Su cerebro era tan brillante que tenía la capacidad para saltarse las normas del combate naval y hacer las cosas a su manera.
Horatio Nelson en Trafalgar es sinónimo de audacia estratégica. Mientras otros almirantes preferían las formaciones lineales, Nelson tuvo una idea genial: dividir su flota en dos grupos que avanzarían de forma perpendicular, y así romper la formación del enemigo. Esta jugada, organizada con sus capitanes días antes del combate, buscaba crear un caos controlado donde la superior preparación británica marcaría la diferencia.

Durante la batalla, un tirador francés apostado en el palo de mesana del navío le Redoutable le metió un balazo que no perdonó. Nelson fue trasladado bajo cubierta, donde agonizó durante horas, sabiendo que la victoria estaba en el bote.Sus últimas palabras, según relatan las crónicas, fueron dirigidas al capitán Hardy: «Gracias a Dios he cumplido con mi deber».
El HMS Victory era una auténtica bestia de guerra: un navío de línea de primera clase con 104 cañones distribuidos en tres cubiertas, 69 metros de eslora y una tripulación de 821 hombres. Imagínate este gigante de madera. El buque insignia de Nelson, es hoy una de las maquetas más solicitadas entre modelistas.
Pierre Villeneuve: el comandante francés
Villeneuve y la batalla Trafalgar representan uno de los episodios más trágicos de la historia naval francesa. Pierre-Charles Villeneuve, nacido en 1763 en una familia noble, era un marino con mucha experiencia ya que había salido vivo de la batalla del Nilo en 1798.
Pero es que Napoleón Bonaparte estaba todo el tiempo encima, metiéndole presión para que aceptara el puesto de comandante de la flota franco-española. Villeneuve, con sus 33 barcos, trató de seguir su formación habitual, la de siempre, pero la verdad es que Nelson le deshizo la estrategia con sus ideas ingeniosas.

El Bucentaure, su buque insignia de 80 cañones, quedó aislado y sometido a un fuego devastador. Tras horas de combate brutal, Villeneuve no tuvo más remedio que rendirse, convirtiéndose en prisionero de los británicos. Curioso dato: Nelson y Villeneuve nunca se vieron las caras, pues el almirante británico ya estaba criando malvas antes de que Villeneuve fuera trasladado al Victory.
El destino de Villeneuve fue de lo más oscuro. Liberado tras el Tratado de Amiens, regresó a Francia donde le esperaba la humillación pública y la furia de Napoleón. En abril de 1806, lo encontraron muerto en una posada con seis puñaladas en el pecho. Aunque oficialmente dijeron que fue suicidio, muchos historiadores sospechan que pudo haber sido un ajuste de cuentas por orden imperial. Ya se sabe cómo se las gastaba Bonaparte con quienes le fallaban.
Federico Gravina: el valiente almirante español
Federico Gravina y Nápoli era un hombre de honor y valentía. Nacido en Palermo en 1756, era descendiente de una ilustre familia siciliana al servicio de España. Su carrera naval había sido de primera.
Federico Gravina comandaba la escuadra española de 15 navíos aliada con la francesa bajo el mando superior de Villeneuve, una situación que generaba tensiones. A pesar de sus reservas sobre la estrategia francesa, Gravina sigió siendo muy leal a la alianza. Su buque insignia, el Príncipe de Asturias de 112 cañones, fue uno de los navíos más poderosos presentes en Trafalgar.

Durante la batalla, cuando Nelson rompió la línea, el almirante español intentó echar una mano al centro, donde estaba Villeneuve pasándolas canutas. En pleno fragor del combate, una bala de cañón le destrozó el brazo izquierdo a Gravina. Pero a pesar del dolor, se negó a abandonar el puente de mando hasta que la batalla concluyó.
Gravina logró escapar con parte de la flota hacia Cádiz, pero su herida se gangrenó. Sobrevivió durante cinco meses, supervisando incluso la defensa de Cádiz desde su lecho de enfermo, antes de fallecer el 9 de marzo de 1806. Sus últimas palabras fueron un reflejo de su carácter: expresó que moría satisfecho de haber servido a su patria con honor.
Cosme Damián Churruca: honor y sacrificio
Este nombre resuena en la memoria española como símbolo de valor y ciencia náutica. Nacido en Motrico, País Vasco, en 1761, Churruca representa la figura del marino ilustrado: no solo era un combatiente increíble, sino también un científico que había participado en importantes expediciones cartográficas y había perfeccionado instrumentos de navegación.
Churruca comandaba el navío San Juan Nepomuceno, de 74 cañones. Antes de zarpar de Cádiz, ya veía venir el desastre y no se mordió la lengua al expresar a su amigo el general Alcalá Galiano: «El almirante francés no sabe su oficio. La nuestra es una expedición de locos que no puede tener buen fin». Palabras proféticas.
Aun sabiendo que todo iba a salir mal, Churruca cumplió con su deber de manera ejemplar. Durante la batalla, el San Juan Nepomuceno se enfrentó simultáneamente al HMS Dreadnought y otros navíos británicos. La cosa se puso muy fea. Churruca fue alcanzado por una bala de cañón que le destrozó la pierna derecha. Sabiendo que la herida era mortal, ordenó que lo sentaran en una silla para seguir dirigiendo el combate. Murió en cubierta, sin rendirse, siendo uno de los héroes batalla Trafalgar más recordados en España.

Un dato curioso sobre Churruca es que había diseñado mejoras significativas en los cronómetros marinos y había realizado mediciones precisas del estrecho de Gibraltar. Su pérdida no solo fue militar, sino también científica para España.
El San Juan Nepomuceno era un navío de 74 cañones, más modesto que los gigantes de tres puentes, pero letal en manos expertas. Con unos 700 hombres a bordo, este barco demostró que el tamaño no lo es todo cuando hay valor de sobra en cubierta.
Otros oficiales destacados de Trafalgar
Entre los personajes batalla Trafalgar sobresalen figuras clave. Cuthbert Collingwood, al mando del HMS Royal Sovereign, fue el primero en romper la línea enemiga y asumió el mando tras la muerte de Nelson. Dionisio Alcalá Galiano, marino y científico, murió combatiendo en el Bahama. Charles Magon del Algésiras luchó con ferocidad hasta caer en un intento de abordaje. Ignacio María de Álava, comandante del Santa Ana, sobrevivió y continuó sirviendo a España.
Legado de los protagonistas de Trafalgar
El impacto de Trafalgar fue enorme. Gran Bretaña aseguró su dominio marítimo, Francia abandonó sus ambiciones navales y España inició un declive acelerado. Hoy, la historia naval 1805 sigue viva en museos y en maquetas de barcos como el HMS Victory, el Santísima Trinidad o el San Juan Nepomuceno.

Artesanía Latina mantiene viva esta memoria con reproducciones detalladas de estos navíos legendarios. Montar estas maquetas es una forma de conectar con la historia y rendir homenaje a los capitanes batalla Trafalgar.
Los héroes batalla Trafalgar dejaron un legado universal de estrategia, honor y sacrificio que sigue inspirando dos siglos después.
Preguntas Frecuentes sobre los Protagonistas de Trafalgar
¿Quién comandaba la flota británica en Trafalgar?
El almirante Horatio Nelson comandaba la flota británica. Con 47 años y una carrera repleta de victorias navales, Nelson era ya una leyenda viva antes de Trafalgar. A pesar de haber perdido un ojo en Córcega y un brazo en Tenerife, seguía siendo el comandante más brillante de su generación. Su estilo de liderazgo era único: confiaba plenamente en sus capitanes y los trataba como hermanos. Esta confianza mutua fue clave en la victoria británica.
¿Cómo murió el almirante Nelson?
Nelson murió en plena batalla, alcanzado por un disparo de mosquete desde el palo de mesana del navío francés Le Redoutable. La bala entró por su hombro izquierdo, atravesó el pulmón y se alojó en la columna vertebral. Pasó tres horas agonizando en la enfermería del Victory mientras la batalla rugía sobre su cabeza. Se enteró que la victoria era suya antes de morir. El día de su mayor triunfo fue también el de su muerte.
¿Quiénes eran los almirantes españoles?
Los principales almirantes españoles fueron Federico Gravina, que comandaba toda la escuadra española de 15 navíos, y varios capitanes de navío como Cosme Damián Churruca del San Juan Nepomuceno, Dionisio Alcalá Galiano del Bahama, e Ignacio María de Álava del Santa Ana. Estos hombres no eran simples marinos: muchos eran científicos, cartógrafos y exploradores. La pérdida de Churruca y Alcalá Galiano fue un golpe terrible para la ciencia española, no solo para la Armada.
¿Qué papel jugó Villeneuve? Almirante de la flota combinada, el pobre Villeneuve enfrentó una situación de las que no tienen salida. Napoleón le había ordenado zarpar hacia el Canal de la Mancha para apoyar la invasión de Inglaterra, pero el bloqueo británico y las condiciones meteorológicas fatales frustraron estos planes. Cuando finalmente zarpó de Cádiz el 19 de octubre de 1805, lo hizo sabiendo que Napoleón ya había enviado a su reemplazo, el almirante Rosily. Vamos, que ya iba con el cuchillo entre los dientes. Villeneuve sabía que enfrentarse a Nelson con marineros poco experimentados era un suicidio. Durante la batalla, intentó mantener la formación tradicional de línea, pero las tácticas de Nelson destrozaron su estrategia.

¿Cuántos barcos comandó cada almirante?
Nelson comandaba 27 navíos de línea británicos. La flota combinada tenía 33 navíos: 18 franceses bajo Villeneuve y 15 españoles bajo Gravina. Los números favorecían a la alianza franco-española, pero los británicos tenían ventajas decisivas y sobre todo, las tácticas revolucionarias de Nelson que rompían con todas las reglas del combate naval de la época.
¿Quién fue Cosme Damián Churruca?
Churruca era mucho más que un capitán de navío: era un científico brillante, cartógrafo, astrónomo y uno de los mejores marinos que tuvo España. Había perfeccionado instrumentos de navegación, realizado mediciones precisas del estrecho de Gibraltar y participado en importantes expediciones científicas. Comandaba el San Juan Nepomuceno de 74 cañones y sabía que la batalla estaba perdida antes incluso de zarpar. Su pérdida fue tanto científica como militar para España.
¿Qué tácticas usó Nelson?
Nelson revolucionó el combate naval con una táctica que parecía una locura: en vez de hacer como mandaban los manuales, dividió su flota en dos columnas que atacaron perpendiculares a la línea franco-española. Era arriesgadísimo porque mientras se acercaban, los británicos recibirían fuego sin poder responder. Pero una vez rota la línea enemiga, se crearía un caos de combates individuales donde la superior preparación artillera británica marcaría la diferencia. Nelson confiaba en sus capitanes. Les dijo: «Ningún capitán se equivocará mucho si coloca su barco junto al de un enemigo». Simple, directo y genial.
¿Hubo supervivientes destacados?
El más importante fue Cuthbert Collingwood, segundo al mando de Nelson, que asumió el control de la flota tras su muerte y organizó la retirada durante la tormenta que siguió a la batalla. Fue nombrado barón pero nunca regresó a Inglaterra, muriendo en el mar años después. Del lado español, Ignacio María de Álava sobrevivió a sus heridas y luchó en la Guerra de Independencia. Del lado francés, Villeneuve sobrevivió como prisionero, aunque su destino final fue trágico. También hubo capitanes que escaparon con sus barcos intactos y lograron refugiarse en Cádiz. Pero la verdad es que los grandes héroes de Trafalgar, como Nelson, Churruca, Alcalá Galiano y muchos otros, pagaron con su vida aquella jornada.






















































